La UAG, detrás de la UNAM por 200 años
Escrito por Jesús Pintor Alegre   
El aspirante a la rectoría se pronuncia por rescatar el proyecto “Universidad Pueblo”, que dejó de funcionar pero en otros lugares la aplican por sus innovaciones
CONTRERAS-HERNANDEZCIUDAD ALTAMIRANO, GRO. Sin dejar de afligirse por las condiciones en que está dejando la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) el rector Arturo Contreras Gómez, el aspirante a la rectoría, Rogelio Ortega Martínez, asentó que por los vacíos que existen en la docencia y la investigación, el Alma Mater se encuentra dos siglos atrasado en comparación con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El también coordinador del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados “Ignacio Manuel Altamirano” de la máxima casa de estudios y, que es impulsada su candidatura por la Federación Estudiantil Universitaria Guerrerense (FEUG), calificó como apremiante rescatar el proyecto “Universidad Pueblo” que dejó de funcionar en el siglo anterior y en otros lugares se ha vuelto a revivir por sus innovaciones.
No obstante que la docencia e investigación son dos de los ejes sustantivos de la UAG, se encuentran estancados, pues hay más de 200 proyectos académicos y no se financia uno solo, “el ámbito de la investigación es la parte más en ruinas, de la universidad”, desoló de un golpe. Además alarmó al dar a conocer que los 10 mil estudiantes que son rechazados cada año por el sistema de selección de Contreras Gómez, pudieran engrosar a la delincuencia organizada.
El que fuera señalado por el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, José Antonio Ortega Sánchez, ante la Procuraduría General de la República (PGR) como vínculo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en marzo pasado, aseguró que en la UAG los ex guerrilleros se cuentan con los dedos de la mano, pero ahora lo importante no es eso sino rescatar a los 10 mil estudiantes que rechaza cada año Arturo Contreras.
Esos 10 mil a los que cada año se les niega el ingreso a la máxima casa de estudios, encerró, podrían integrarse a los grupos delincuenciales ante las dificultades que representa estudiar, o ante las trabas inventadas por las actuales autoridades universitarias, no es posible pensar que siendo mayoritariamente pobres los aspirantes, se integren a las 74 universidades privadas que existen en la entidad.
De allí la importancia de recuperar el proyecto Universidad Pueblo que estuvo en boga pasada la primera mitad del siglo pasado y que ahora, varios centros educativos buscan rescatar por las bondades que representa, dijo.
En este momento “yo veo a una universidad con un gran deterioro en su infraestructura, en su equipamiento, en su mobiliario, en la fragilidad que tiene en bibliotecas, centros de cómputo, laboratorios, no ha habido en los últimos cuatro años un impacto significativo, veo a una comunidad agraviada, veo a un rector con una política hegemonista, excluyente, veo a un rector más preocupado por la política.
“Por ser candidato a gobernador y por dejar a un incondicional suyo en la oficina de rectoría para beneficiar a un grupo político de la UAG que preocupado por los demás y por los ejes sustantivos de la UAG. Esos los tiene abandonados”.
—Se manejan aproximadamente 900 millones de pesos para el presupuesto ejercido para la UAG, ¿es un recurso suficiente o cuánto necesita?
—Ningún presupuesto alcanza si se utiliza de manera incorrecta, nosotros vamos a elaborar un proyecto muy bien sustentado técnicamente para que obtengamos los recursos suficientes que le permitan a la universidad una mejor infraestructura, mobiliario moderno, equipamiento, centros de cómputo, biblioteca, laboratorios para ser más competitivos junto con un programa de justicia laboral para los trabajadores.
Según el aspirante “obstinado” a la rectoría, como se calificó, hasta el momento se ha mantenido como un universitario “puro” pues no se ha caído ante la tentación de ocupar cargos, de allí su preocupación por reposicionar a la UAG y recuperar los viejos anhelos de una universidad al servicio del pueblo.
Con el ex diputado finado Armando Chavarría, también aspirante en dos ocasiones a la rectoría, Rogelio Ortega se dijo su amigo de más de 30 años, reconoció algunos desencuentros (dos), pero coincidieron por luchar por la UAG y los intereses que más le apremiaban “Armando era un político pragmático, pero yo sabía que tenía una vocación social, una persona que viene de muy abajo, de precaria economía, un hombre forjado en el trabajo, en la dedicación.
“Y yo lo vi en las luchas estudiantiles, muy congruente, consecuente en la lucha social y, tenia una gran aspiración de gobernar Guerrero, para servirle a los que menos tienen”, dio su concepto sobre el político malogrado. Y de allí rebotó a que la UAG, así como ha contribuido en el desarrollo de la entidad al dar profesionales, también ha alimentado a la estructura política.
En aquel tiempo donde con el proyecto “Universidad Pueblo” se crearon casas de estudiantes, comedores universitarios entre otras prestaciones a los educandos, es por lo que se debe recuperar y, ya no permitir que se vayan potencialmente a engrosar los estudiantes frustrados a la delincuencia organizada.
—El proyecto Universidad Pueblo es el que debe tener vigencia Guerrero, no podemos nosotros cerrarles las puertas a 10 mil universitarios cada año como lo ha hecho el actual rector, 10 mil estudiantes son rechazados años con año por un rector que tuvo como eslogan “la universidad para todos”.
“La universidad debe abrir sus puertas, ahora estoy de acuerdo que no debemos tener a los muchachos hacinados en las aulas pero hay que construir más, más profesorado, más de catedráticos de matemáticas, porque estamos reprobados allí, tenemos una unidad académica en Matemática Educativa, tenemos que formar allí a los profesores de kínder, de primaria, secundaria y a nuestros propios profesores de bachillerato para mejorar nuestra calidad”.
La idea, para que los estudiantes pudieran tener como opción vocacional las ingenierías que tanto hacen falta en el estado de Guerrero, dijo en el punto.
—En comparación con la UNAM ¿qué tan lejos estamos en Guerrero?
—Yo le veo dos siglos, en muchos lugares tenemos en Guerrero una universidad del siglo XIX, en infraestructura; profesores del siglo XX; y estudiantes y desafíos del siglo XXI; por eso se requiere construir la universidad del siglo XXI, la que tenemos es obsoleta.
La UAG tiene que asumir su compromiso social, pues los rechazados no pueden ingresar a las escuelas privadas de las 74 que existen, y luego se preguntó de golpe ¿qué va a ser de los hijos de los pobres? “Yo me pregunto, ¿qué pasa con esos 10 mil muchachos que se les niega ingresar a la universidad pública?
“A la delincuencia se vuelve atractivo, se vuelve un problema hasta de seguridad para el estado de Guerrero y nacional o al subemplear o darles empleos degradantes, de los más rezagados y menos pagados de los Estados Unidos. Si se manda a esa gente a los Estados Unidos que se vaya preparada para que haya mejor calidad de vida, mejores ingresos para ellos y mejores remesas para Guerrero”.
El aspirante a rector que tiene una carrera académica mayor a los 32 años, dio a conocer finalmente que la matrícula de la UAG fluctúa entre los 60 y 64 mil universitarios, la plantilla laboral entre profesores, trabajadores técnicos, administrativos y de intendencia, rebasa a los 3 mil. “Por ellos también debemos luchar, que haya mayor expansión académica para una mejor preparación y una justicia laboral subsecuente”.
 

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